09/17/2026

El Parque Científico coorganizó el Encuentro Internacional de Bioinsumos en Expo Prado

La actividad reunió las experiencias de Impulso BIO, la Alianza Alemana-Uruguaya en Bioinsumos y la Cámara Argentina de Bioinsumos. El encuentro marcó el cierre del proyecto apoyado por ANDE y permitió compartir aprendizajes para dar continuidad al trabajo de la red uruguaya.

El miércoles 16 de setiembre se realizó el Encuentro Internacional de Bioinsumos: la importancia de trabajar en redes, en la Sala de Conferencias de Expo Prado 2026. La actividad fue organizada por el Parque Científico y Tecnológico de Pando (PCTP), el Diálogo Agropecuario Uruguayo-Alemán (DAUA) e Impulso BIO, Red Uruguaya de Empresas de Bioinsumos, con la participación de la Alianza Alemana-Uruguaya en Bioinsumos e o Cámara Argentina de Bioinsumos (CABIO). El intercambio se centró en cómo la cooperación entre empresas e instituciones puede contribuir al desarrollo del sector y a su proyección internacional.

El encuentro se desarrolló en el marco de Impulso BIO, una iniciativa promovida por el PCTP y el DAUA junto a diez empresas nacionales productoras de bioinsumos, con el apoyo de la Agencia Nacional de Desarrollo (ANDE), a través del instrumento Prácticas Asociativas. Durante el proceso se realizaron instancias de formación y trabajo colectivo para identificar desafíos compartidos, fortalecer los vínculos entre las empresas y avanzar en una agenda común.

En la apertura, Dagmar Wittine, líder de proyecto del DAUA, destacó el trabajo de esta cooperación bilateral para conectar a los actores vinculados a los bioinsumos, tanto dentro de Uruguay como en el intercambio con Alemania y la región. Repasó los aportes del Diálogo al Plan Nacional de Bioinsumos, la generación de estudios y los espacios de intercambio entre instituciones públicas, investigadores y empresas. En ese recorrido, situó el surgimiento de Impulso BIO como una oportunidad para acompañar al sector empresarial junto al Parque Científico y explorar las posibilidades de la asociatividad.

Dagmar Wittine, líder de proyecto del DAUA

Por su parte, Laura Vera, gerente de Desarrollo de Proyectos y Negocios del Parque Científico, explicó que la participación del Parque responde a su tarea de acercar la academia, el sector productivo y el gobierno, con foco en las Ciencias de la Vida. Señaló que incorporar conocimiento a las empresas y desarrollar capacidades científico-tecnológicas disponibles para el sector productivo permite mejorar su competitividad y sostenibilidad. En ese sentido, valoró la articulación alcanzada con las diez empresas de Impulso BIO y los vínculos construidos durante el proceso con el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) y el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA).

Vera también destacó el compromiso de las empresas y los equipos que acompañaron el proyecto, y reafirmó la disposición del Parque a continuar trabajando con la red. «Hoy formalmente estamos cerrando este proyecto que tuvo el apoyo de la Agencia Nacional de Desarrollo, pero no es el fin, es el comienzo», expresó. La intervención puso el acento en la continuidad del proceso asociativo y en la posibilidad de abordar, de manera conjunta, los desafíos que el sector tiene por delante.

Laura Vera, gerente de Desarrollo de Proyectos y Negocios del Parque Científico.

Ignacio Sommer, especialista en Sostenibilidad del DAUA y coordinador del proyecto, presentó el recorrido de Impulso BIO desde los primeros intercambios entre las instituciones y las empresas. Describió una red integrada por diez firmas fundadoras, distribuidas en distintos puntos del país, con diversidad de productos, tamaños y trayectorias. Señaló que esa diversidad aporta experiencias complementarias y destacó el compromiso de las empresas para sostener el trabajo colectivo. La presentación incluyó un video sobre la red y una invitación a sumarse dirigida a otras empresas uruguayas productoras de bioinsumos y a instituciones vinculadas a la investigación, la innovación y la regulación.

Ignacio Sommer, Coordinador del proyecto Impulso BIO

La mesa de diálogo internacional permitió poner en relación ese proceso con otras formas de cooperación. Adrián Bendelman, consultor en asociatividad empresarial, internacionalización y mejora competitiva, presentó la Alianza Alemana-Uruguaya en Bioinsumos. Explicó que la iniciativa busca vincular empresas, emprendimientos y centros de investigación de ambos países para identificar oportunidades de innovación y negocios conjuntos. Entre sus objetivos mencionó el intercambio de conocimientos, el desarrollo de ensayos y productos en cooperación y la posibilidad de facilitar vínculos con mercados europeos y latinoamericanos.

Bendelman, quien también acompañó a Impulso BIO a través del taller de asociatividad empresarial realizado en el Parque Científico, subrayó la importancia de acercar la investigación al sector privado. Planteó que conocer otras experiencias permite incorporar aprendizajes útiles para mejorar las capacidades locales, además de explorar oportunidades de internacionalización. En relación con la red uruguaya, valoró el compromiso de sus integrantes y la posibilidad de construir una representación conjunta que amplíe la capacidad de interlocución de las empresas.

Desde Argentina, Natalia Curcio, ingeniera agrónoma y directora técnica de CABIO, compartió la experiencia de una cámara creada en 2017 para dar representación al sector. Explicó que su organización integra a las empresas productoras junto con actores de la academia, la investigación, los laboratorios y otros servicios vinculados a los bioinsumos. Esa participación, con funciones diferenciadas, permite reunir las necesidades empresariales y el respaldo técnico que requiere el desarrollo de nuevas tecnologías.

Curcio señaló que el acompañamiento en los aspectos regulatorios ocupa un lugar central entre las demandas de las empresas. También destacó el trabajo necesario para sostener su participación, construir una agenda y contar con una voz técnica en los espacios de discusión pública y privada. «Si el sector crece, crece para todos», afirmó al explicar el sentido de esa tarea colectiva. Entre los aprendizajes que compartió con Impulso BIO, planteó la importancia de definir los roles de quienes integran la organización y de pensar su desarrollo en conexión con el ámbito internacional.

Martín Diez de Biokrop aportó la mirada empresarial de Impulso BIO. Señaló que las empresas que desarrollan tecnologías deben afrontar, además de los desafíos técnicos, exigencias de gestión, regulación y acceso a mercados que resultan difíciles de resolver de forma individual. En ese contexto, valoró la posibilidad de contar con una voz propia como sector y compartir experiencias para encontrar respuestas comunes. También se refirió al esfuerzo que implica, para quienes están al frente de un emprendimiento, dedicar tiempo a la formación y a la construcción de una red.

En sus intervenciones, Diez puso especial énfasis en escuchar al productor y vincular el desarrollo tecnológico con beneficios concretos en el campo. Planteó la necesidad de atender la eficacia de las soluciones y su aporte a los resultados de la actividad productiva, junto con la responsabilidad que supone llevar nuevas tecnologías a su aplicación. Sobre el futuro de Impulso BIO, destacó el compromiso construido entre las empresas y la necesidad de avanzar en una agenda que aproveche el acompañamiento institucional y amplíe las oportunidades de cooperación.

De izquierda a derecha: Martín Diez, Natalia Curcio y Adrián Bendelman.

La ronda de preguntas del público abordó el financiamiento y la sostenibilidad de estas organizaciones. Se intercambió sobre las cuotas de participación empresarial, la cofinanciación y el acceso a instrumentos de apoyo. Desde el Parque se señaló la posibilidad de acompañar la postulación y ejecución de nuevas iniciativas para consolidar el proceso asociativo.

El encuentro permitió compartir avances de Impulso BIO y recoger experiencias para su continuidad. Desde el Parque Científico se seguirá acompañando el trabajo de la red, con el objetivo de fortalecer las capacidades de las empresas y su vinculación con el conocimiento científico-tecnológico, en el desarrollo de una producción agropecuaria más sostenible.-